Nuevo iPhone plegable: todo lo que creemos saber

Última actualización: marzo 28, 2026
  • El primer iPhone plegable llegaría junto a la familia iPhone 18, con posible presentación en septiembre y lanzamiento entre septiembre y diciembre.
  • Adoptará un formato tipo libro con pantallas OLED LTPO de 120 Hz (5,5" exterior y 7,8" interior) y un pliegue casi imperceptible.
  • Montaría chip A20 Pro de 2 nm, al menos 12 GB de RAM, hasta 1 TB de almacenamiento y construcción en titanio muy resistente.
  • Su precio se situaría por encima de los 2.000 euros, convirtiéndose en el iPhone más caro y exclusivo del catálogo.

Nuevo iPhone plegable

Más de cinco años después de que llegaran los primeros móviles que se doblan, Apple parece lista para mover ficha con su primer iPhone plegable. Tras infinidad de patentes, prototipos y rumores que iban y venían, en los últimos meses han empezado a encajar las piezas: hay pedidos a fábricas, objetivos de venta sobre la mesa y una hoja de ruta mucho más clara que nunca.

La compañía no ha dicho ni una palabra en público, pero las filtraciones de analistas y medios con buena puntería dibujan ya un dispositivo muy concreto: formato tipo libro, pantallas OLED LTPO de alta frecuencia de refresco, construcción en titanio, un pliegue casi imperceptible y un precio que lo situará entre los móviles más caros del mercado. Vamos a recopilar y ordenar todo lo que se sabe —y lo que se intuye— sobre este esperado iPhone plegable.

Qué está preparando Apple con su primer iPhone plegable

Según varias fuentes de la cadena de suministro, Apple ya habría dado la orden de preparar las líneas de ensamblaje para su iPhone plegable. Esto no significa que el teléfono se esté produciendo en masa todavía, sino que la marca reserva capacidad, ajusta maquinaria, define procesos y valida cada fase antes de arrancar la fabricación definitiva.

Este paso es clave porque suele marcar el momento en el que el diseño se considera prácticamente final. A partir de ahí solo caben pequeños ajustes, pero la arquitectura general —tamaño de pantalla, bisagra, grosor, tipo de panel, materiales, etc.— queda fijada. Es también la señal de que el producto tiene ya una ventana de lanzamiento en el calendario.

La meta interna que se baraja es ambiciosa: Apple querría vender en torno a 11 millones de unidades del iPhone plegable en sus primeros meses. Esa cifra, para un tipo de móvil que sigue siendo nicho, dice mucho de la confianza que tiene la compañía en que su propuesta sea capaz de disparar el interés del gran público por los plegables.

En paralelo, los rumores coinciden en que Apple ha esperado deliberadamente a que la tecnología madurase. Mientras otros fabricantes han ido sacando generación tras generación afinando pliegues y bisagras, como recogen las novedades de móviles, en Cupertino han preferido observar, aprender de los errores ajenos y entrar más tarde, pero con una solución que marque diferencia, sobre todo en el punto débil clásico: la arruga en la pantalla.

Diseño iPhone plegable

Fecha de presentación y posible lanzamiento del iPhone plegable

En lo referente al calendario, las filtraciones manejan dos escenarios principales para el estreno del iPhone plegable, ambos ligados a la familia iPhone 18 y al año 2026.

La primera hipótesis es la más directa: presentación a mediados de septiembre junto al resto de iPhone 18. Siguiendo el patrón de los últimos años, se baraja una keynote en torno al 8 de septiembre, reservas a partir del viernes de esa misma semana (en torno al día 11) y llegada a tiendas en la semana del 18 de septiembre de 2026. Sería un lanzamiento prácticamente sincronizado con los modelos 18, 18 Pro y 18 Pro Max.

La segunda opción sobre la mesa es algo más conservadora: presentación en septiembre, pero salida comercial en diciembre. Sería una jugada muy parecida a lo que ocurrió en su día con el iPhone X, que se anunció junto al resto de la gama pero llegó más tarde por motivos de producción.

En este caso, el retraso de unas semanas tendría que ver con la complejidad de escalar un diseño completamente nuevo: bisagras de nueva generación, pantallas especiales con un pliegue casi invisible, procesos de ensamblaje inéditos en la gama iPhone y la necesidad de garantizar un nivel de calidad altísimo desde la primera remesa.

En cualquiera de los dos escenarios, las fuentes concuerdan en que el iPhone plegable se integrará dentro de la serie iPhone 18, situándose como el modelo más exclusivo y rompedor de la familia, justo a las puertas del vigésimo aniversario del iPhone original.

Formato y diseño: así sería el primer iPhone que se dobla

Tras años valorando múltiples opciones, todo apunta a que Apple estrenará su aventura plegable con un formato tipo libro. Es decir, un dispositivo que cerrado se siente como un iPhone «normal» algo más grueso, y que al abrirlo se transforma en una especie de mini tablet, muy en la línea de lo que puede ofrecer un iPad mini.

Este planteamiento lo colocaría en el terreno de móviles como los Galaxy Z Fold de Samsung o los Honor y Vivo plegables, alejándose de los formatos tipo concha o flip que se pliegan en vertical. La apuesta inicial de Apple estaría centrada en productividad y consumo de contenido más que en ofrecer un teléfono pequeño al guardarlo.

Curiosamente, algunos analistas especulan con que el iPhone Air podría ser, a nivel de concepto, la mitad de este plegable. Por tamaños de pantalla, grosor y lenguaje de diseño, no sería descabellado pensar que Apple haya reutilizado ideas de ese modelo como base de uno de los paneles del futuro Fold.

Aunque no se descartan otros factores de forma en el futuro —incluidos experimentos con formatos trípticos que ya se han visto en fabricantes como Huawei—, las primeras generaciones de plegables de Apple se centrarían en perfeccionar el formato libro. Si la acogida es buena y las ventas acompañan, la marca podría diversificar más adelante con propuestas tipo flip u otros híbridos.

A nivel estético, las filtraciones hablan de un dispositivo sobrio, con colores mucho más discretos que los tonos llamativos que hemos visto en otras gamas. Se mencionan principalmente variantes en negro y blanco, dejando a un lado paletas más alegres como el naranja o colores pastel que Apple ha usado en otros lanzamientos recientes.

Materiales, bisagra y un pliegue casi invisible

En cuanto a la construcción, las fuentes coinciden en que Apple apostará por el titanio como material protagonista, al menos en el chasis y los marcos. Esta elección encaja con el giro que ya ha dado la compañía en sus modelos más avanzados, y tiene todo el sentido en un plegable: el titanio ofrece una excelente relación entre rigidez, resistencia y peso.

El reconocido analista Ming-Chi Kuo ha explicado que Apple podría utilizar una placa metálica interna de alta resistencia para reforzar la zona de la bisagra. El objetivo sería doble: hacer que el pliegue se note lo menos posible al tacto y a la vista, y evitar problemas estructurales como los que ya sufrió la marca en el pasado con episodios tipo «bendgate».

La bisagra sería uno de los elementos más sofisticados del dispositivo. Distintas filtraciones apuntan a un sistema que combinaría piezas de titanio y acero para soportar miles de ciclos de apertura y cierre, manteniendo al mismo tiempo un grosor muy contenido. Desplegado, se habla de apenas 4,5 mm, mientras que plegado rondaría entre los 9 y los 9,5 mm.

El punto más llamativo es la información relativa al propio pliegue. Fuentes de la cadena de producción aseguran que la profundidad de la hendidura en la pantalla se mantendría por debajo de 0,15 mm, con un ángulo inferior a 2,5 grados en la zona de unión de ambos paneles.

Puesto en contexto, un cabello humano suele tener un grosor de entre 0,06 y 0,1 mm, lo que significa que la arruga del iPhone plegable sería prácticamente imperceptible al tacto. Y ese ángulo tan reducido indicaría una transición casi plana al abrirlo, sin el típico valle central que sigue presentes en muchos plegables actuales, por más que se hayan ido puliendo generación tras generación.

Conviene matizar que ningún competidor publica cifras tan concretas sobre el pliegue, así que no hay una comparativa directa oficial contra Galaxy Z Fold o Pixel Fold. Aun así, desde hace tiempo se viene comentando que la pantalla del plegable de Apple sería «prácticamente sin pliegue» o directamente «sin arruga visible». Las nuevas medidas filtradas encajan con esa narrativa.

Pantallas: tamaños, tecnología y proveedor

Las filtraciones más recientes detallan que el iPhone plegable montaría dos paneles OLED LTPO con refresco de 120 Hz, uno exterior de uso rápido y otro interior de gran formato pensado para multitarea y contenido multimedia. Este avance está ligado a la invención de las pantallas táctiles y a la evolución de los paneles flexibles.

En la parte frontal, cuando el móvil está plegado, encontraríamos una pantalla exterior en torno a las 5,49-5,5 pulgadas. Este panel serviría para la mayoría de tareas del día a día: responder mensajes, llamadas, redes sociales, navegación ligera o fotografía rápida sin necesidad de abrir el dispositivo.

Al desplegarlo, entraríamos en juego con una pantalla interior de aproximadamente 7,8 pulgadas, que sería el auténtico protagonista del conjunto. Con este tamaño, el iPhone plegable se situaría en un punto intermedio ideal entre smartphone y tablet compacta, ofreciendo espacio de sobra para dividir pantalla, editar documentos, consumir vídeo o jugar con una superficie más amplia.

Ambas pantallas utilizarían tecnología LTPO para permitir tasas de refresco adaptativas de hasta 120 Hz. Esto no solo proporciona una experiencia muy fluida al desplazarse por la interfaz o al jugar, sino que ayuda a optimizar el consumo de batería al reducir automáticamente los Hz cuando no hacen falta (por ejemplo, al mostrar imágenes estáticas o texto).

En lo que respecta al proveedor, distintas fuentes apuntan a que Samsung Display sería el encargado de fabricar estos paneles

Lo más interesante es que estaríamos ante un nuevo tipo de panel de Samsung que nunca se habría utilizado antes en un móvil plegable. Esta pantalla estaría diseñada específicamente para minimizar al máximo la marca del doblez, y Apple sería el primer cliente en estrenarla en un dispositivo comercial de este tipo.

Potencia y memoria: el cerebro del iPhone plegable

Si los plazos se mantienen, el iPhone plegable llegaría de la mano de la familia iPhone 18, por lo que todo apunta a que estrenará el chip A20 Pro fabricado en 2 nanómetros. Este SoC, desarrollado junto a TSMC, sería el primero de Apple en utilizar este proceso de fabricación tan avanzado.

Pasar a los 2 nm permitiría mejoras notables tanto en rendimiento bruto como en eficiencia energética. Hablamos de más capacidad de cálculo para tareas de inteligencia artificial, gráficos más potentes para juegos exigentes y, a la vez, un consumo más contenido que ayude a compensar el gasto de esas grandes pantallas OLED de 120 Hz.

En el apartado de memoria, la estrategia de Apple con los iPhone 17 marca la pauta. Allí, la compañía dio el salto por primera vez a los 12 GB de RAM en los modelos Pro. Lo lógico es que el plegable se mantenga, como mínimo, en esa cifra, especialmente teniendo en cuenta que está pensado para manejar ventanas simultáneas, aplicaciones pesadas y un uso muy multitarea.

En cuanto al almacenamiento interno, las capacidades esperadas serían de 256 GB, 512 GB y 1 TB. Son configuraciones coherentes con el posicionamiento de un producto de gama altísima y encajan con lo que Apple está ofreciendo ya en sus iPhone más caros.

También se ha hablado de una especie de «memoria unificada» que seguiría la filosofía de los últimos iPhone Pro, donde Apple combina RAM y almacenamiento rápido de manera muy optimizada para que el sistema operativo y las apps pesadas se beneficien de un flujo de datos constante y veloz.

Cámaras, batería y otros detalles técnicos

Sobre el sistema de cámaras todavía hay menos información cerrada, pero ya asoman pistas interesantes. Algunas filtraciones señalan que Apple podría incorporar tecnología MetaLens en el módulo fotográfico, un enfoque que permitiría optimizar el rendimiento óptico en un espacio físico más limitado, algo clave en un dispositivo plegable donde cada milímetro cuenta.

A nivel de configuración, se habla por ahora de al menos dos cámaras traseras principales, heredando buena parte de los sensores y procesado de imagen de los iPhone 18 Pro. No tendría sentido que el plegable quedase por detrás en fotografía, así que se espera que esté a la altura —o incluso por encima— en cuanto a calidad de imagen, tanto en foto como en vídeo.

En lo que respecta a la autonomía, los datos que circulan son todavía provisionales, pero varias fuentes apuntan a que la batería rondaría entre los 5.000 y los 5.500 mAh. Teniendo dos pantallas grandes y potentes, Apple necesitaría una capacidad generosa, combinada con su habitual trabajo de optimización en iOS para sacar el máximo partido a cada miliamperio.

En el apartado de seguridad biométrica tenemos un giro curioso: los rumores apuntan a que el iPhone plegable podría recuperar Touch ID integrado en el botón de encendido. Esta decisión iría de la mano de un Face ID situado bajo la pantalla, dando así al usuario dos métodos de desbloqueo complementarios y adaptados a las distintas formas de sujetar el dispositivo, tanto plegado como desplegado.

Por último, algunos filtradores mencionan que Apple seguiría afinando el grosor y el peso del conjunto para que, pese a ser un plegable, no se sienta demasiado aparatoso en el bolsillo ni en la mano. El objetivo sería acercarse lo máximo posible a la sensación de un iPhone grande cuando está cerrado, y a algo parecido a un iPad mini ultrafino cuando se abre.

Precio esperado y posición frente a la competencia

El gran interrogante, como siempre, es el precio. Ninguna filtración se atreve a dar una cifra exacta, pero todo indica que estaremos ante el iPhone más caro jamás lanzado. La mayoría de estimaciones lo colocan claramente por encima de los 2.000 euros en su versión base.

Para ubicarlo, basta mirar a sus rivales directos. El Samsung Galaxy Z Fold7 parte en España de unos 2.219 euros en su configuración de entrada, mientras que otros modelos como el Honor Fold V5 arrancan en torno a 1.999 euros. En este contexto, resultaría extraño que Apple rebajase demasiado la barrera psicológica de los 2.000 euros.

Las fuentes más prudentes hablan de un precio que «rondaría los 2.000 euros» en la versión con menor almacenamiento, subiendo progresivamente en las variantes de 512 GB y 1 TB. A cambio, la marca ofrecería su propuesta más exclusiva, con las últimas tecnologías de pantalla, chip de nueva generación y un diseño que aspira a convertirse en referencia.

Hay que tener en cuenta, además, que el contexto geopolítico y las fluctuaciones de costes de producción (materiales como el titanio, procesos de 2 nm, logística, tipos de cambio, etc.) podrían influir en el precio final. Entre ahora y el lanzamiento aún hay margen para que Apple ajuste al alza o a la baja según cómo evolucionen esos factores.

Aun así, la estrategia parece clara: posicionar el iPhone plegable como un producto de nicho muy aspiracional, destinado a entusiastas de la marca y usuarios que quieran lo último en formato, pantalla y potencia, más que a un público masivo desde el primer día.

Con todo lo filtrado hasta ahora, el retrato que se dibuja es el de un dispositivo pensado para marcar un antes y un después en la historia de Apple: un iPhone que por fin se dobla, con un pliegue prácticamente invisible, materiales de gama altísima y un precio a la altura de su ambición. Si la compañía consigue cuadrar todas las piezas —diseño, durabilidad, pantallas, autonomía y experiencia de uso—, no solo podría ponerse al día en el terreno de los plegables, sino incluso revalorizar todo el segmento y obligar a la competencia a subir un peldaño más.

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